Arranqué para un lugar que había visto en el google maps por Campana, pero o me equivoqué o uno es un campo de maiz y el otro un relleno sanitario. Así que decidí seguir al segundo punto que tenía en mente: el Rio Areco. Hace como 20 años si no mas que no iba y está bastante cambiado. Me metí en el campo siempre siguiendo el río, hermoso lugar pero no había nada de lo que yo buscaba.





Después de 2 horas de caminata, con mucho calor y ya un poco de hambre (sólo había llevado dos botellas de agua sin comida ni crema, decidí moverme a un tercer lugar y ahí las encontré, chicas pero unas cuantas. En total fueron 6 en 7 piques, la primera que clavé se fué cuando la estaba levantando.







Me quedé en total unas dos horas ahí. Despues de perder el 4 señuelo (una rana y un gordito en arbustos, y 2 chinos explotados contra la alcantarilla ajjaja) decidí moverme a un último lugar.
Este era mas grande y mas lindo, con mas espacio para buscarlas. Arranqué ambicioso, metí un señuelo fino y grande, tipo torpedo, que profundiza bien y va rascando el fondo y clavé un taruchonazo, tanto que le aflojé la estrella para que lleve porque me estaba exigiendo al máximo la caña. Después de unos cabezasos y un hermoso salto en donde pude ver el tremendo porte, escupió el muñeco y me dejó calentito. Después perdí una mas con ese, y 3 con ranita. Pero el lugar sirve. Cuando ya no daba mas y me había clavado ya los 4 litros de agua, arranqué de vuelta para casa.

Como tradición, siempre que voy solo a pescar, a la vuelta me clavo un habanito en honor a las viejas épocas de fumador.

A veces las solitarias son tan buenas como las acompañadas. Esta fue una de esas.
Saludos!!
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