Nos debíamos una salida con el gaita, mi compañero de aventuras, desde hace rato a buscar nuevamente tarus, en algunos lugares prometedores que yo había guardado en mi memoria el dia que salí sólo (con los 40 grados). Recorrimos unos cuantos lugares, paramos en uno pero en seguida nos dimos cuenta que ese no era el lugar que queríamos probar.
Habíamos llevado los waders, y el gaita en cada charco que veía quería bajar, a lo que cada 10 minutos yo le decía "a la vuelta". Conté unos 7 " a la vuelta", ya causaban gracia.
Pero yo tenía entre ceja y ceja un lugar en particular, "el" lugar. Así fue que pasamos por "el" lugar, y le dije por última vez "a la vuelta", ya que hice unos km mas y pegué la vuelta, paramos, waders y a entrar a la cancha.
La salída estaba programada para las 6, pero viendo los 6 grados matinales la habíamos estirado para las 7:30, por lo que luego de la recorrida habremos llegado a las 10,30, y a las 11:30 primer pique, explosión en el agua, y el Gaita clava una hermosa taru, que no pudimos fotografiar por falta del celular encima. Según el boga pesó 2kg, pero desde ya que marca mal, estaba muy bien alimentada, muy sana y era un poco mas pesada.
Despues tuvo otro pique, que acusó en la balanza del boga 1,5 Kg, pero tambien pesaba mas. A partir de acá si pudimos sacar alguna foto.

Después de esta perdió dos mas el Gaita, siempre el Gaita, ahí nomás cuando las estaba por sacar de la verdura, las dos muy grandes de nuevo.
A todo esto yo probé con casi todas las variantes, mas de 12 señuelos usados, y en un momento de distracción perdí el unico pique del dia, una taru mini, que llegué a verla cuando se iba haciéndome pito catalán.
Un ratito mas y llegó la frutilla del postre, el Gaita cuando no, usando el mismo chino de mierda amarillo con helice, toda doblada ya de tantos mordiscones, clavó a Monster High, un hermoso taruchonazo, que acusó en el boga grip mentirosisimos 3 kilos, porque esta era de las de 4 con toda seguridad, que dio una hermosa pelea, antes de la foto de rigor y volver a descansar a su cucha


Un animal como me pasó el trapo, clavó 5, de las cuales pudo tener en la mano 3, pero todas excelente tarus, muy sanas, sin parasitos, gorditas, con las colas redonditas que nos llenaron de alegría un 22 de marzo cuando ya ibamos pensando en el sapo que nos ibamos a comer, al menos el se fue lleno de escamas, y por supuesto yo con una alegría inmensa por él con semejante despedida de temporada.
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